Siempre, o casi siempre, mi cabeza va más rápido que mis acciones. A veces es positivo, se llega a conclusiones, se aprende, se crece… no sé si llamarlo evolución mental, autoconocimiento, autoanálisis. No… creo que no, porque no es que necesariamente piense acerca de mí, de mis cosas y mi vida. A veces pueden ser cosas más generales o más vagas. Capaz se podría decir filosofar, pero tampoco estoy segura de que sea la palabra adecuada.
Pero otras veces pensar demasiado no me resulta positivo. Acá en Argentina se dice que uno “se maquina”. Ya de tanto pensar se hace daño, no porque pensar sea nunca malo, sino porque las cosas que pensás te preocupan o te ponen mal o en vez de ayudarte tienen un efecto negativo no deseado sobre uno.
Últimamente, siento que ando perdida en mi propio universo de pensamientos, tratando de alejarme de la realidad lo más posible. Me siento atrapada en una rutina laboral horrible, de la que sé que debería escapar, pero no puedo. Simplemente porque soy una boluda. En vez de ponerme las pilas y buscar trabajo, me quedo en lo cómodo, en lo conocido. ¿Por qué querría quedarme en la “confort zone” si me hace mal? No sé. Ja, pienso mucho pero estas cosas prácticas sigo sin resolverlas.
Por otra parte, a la vez me estoy ocupando de algo muy importante, que es la paz mental, espiritual. Estoy tratando de implementar la filosofía budista dentro de mi vida, la meditación. Y el equilibrio entre mente y cuerpo por medio del yoga. Nunca hubiera pensado que terminaría por ese camino… pero está buenísimo, no sé, me hace bien. Así que lo que intento cada día es levantarme con una sonrisa, trato de no dejar que los factores externos de mierda influyan en mí, en mi buen humor, en mi bienestar. Es re difícil. Re.
¿A qué voy con todo esto? No sé. Creo que es un divague más que nada, pero creo que está bueno poder transmitirles esto. Siempre me costó poner en palabras lo que tengo en la cabeza. Capaz que no es necesario decirle siempre a la gente lo que uno está pensando, pero en este caso me pareció que sí. O capaz simplemente necesito darme cuenta de que todavía hay cierto anclaje entre mí y la realidad, de que no ando demasiado perdida dentro de mis propios pensamientos.
No sé si tendrá algún sentido esto que estoy escribiendo, pero fue lo que salió y lo quería compartir.
